sábado, 25 de noviembre de 2017

Regala Poesía


Regala Poesía estas navidades pincha en Amazon y entra a mi mundo. Encontrarás mis libros a unos precios increíbles. Date el gusto de leer poesía y enamorar al mundo que te rodea. 


Espejos convexos y otros poemas es el resultado de una recopilación de poemas. Ellos han participado en distintas antologías poéticas, compartido sentimientos con diferentes lenguas. Espejos convexos y otros poemas es el arte de abrazar, amar, morir y volver a nacer. Es el placer, el valor que me da el sueño para poder volar. Es esa línea que cruzó cada vez que escribo para que puedan ver más de mí.





Sueña, recorre, disfruta de los sentimientos a través de las palabras. Relatos y prosas en esta segunda edición se muestra más desenfadada y económica para que la recopilación de emociones que este libro narra atraviese el entendimiento y estalle en el interior del lector.



El tren de abril es una manera de ver la vida. Un punto de la realidad, una distancia para analizar los momentos de silencios. Es la vida en sus distintas etapas. En el tren de abril van cayendo los recuerdos y se detienen los pensamientos, se confunde el alma entre el ruido del tren, el mal tiempo que sopla afuera y la indiferencia que a veces nos provoca el sentirnos descuidados. Vamos soñando con ese futuro que se nos hace inalcanzable pero al final, esta tan cerca como la última estación del tren.







martes, 14 de noviembre de 2017

Entrevista

Comparto esta linda nota que me hicieron el martes y se publicó el viernes 10 de noviembre de 2017 en el periódico La Comarca de aquí del Bajo Aragón. Gracias B. Severino  



domingo, 5 de noviembre de 2017

Llegada




LLEGADA 

A Javier Méndez



Un grito enérgico  vacía el vientre
unificando su imagen en la superficie.
Disuelve el telar de la imaginación
y abre al tiempo su proyección de mirada.
Libera el llanto la llamada de la vida
y el crujir de la escarcha
se detiene en un rincón de la noche.
Oblicuo descender de un futuro
que sembrará  ojos en la orilla del destino,
labios en lo estrecho de una falda

y pájaros en los pies de quien ame.

Graciela Giráldez, 2013. Colección Por Amor al Arte de la ALP

domingo, 8 de octubre de 2017

Revista Brotes Digital Nº 38 - Disfrases

Aquí comparto otra tirada de la revista brotes digital donde han publicado otro de mis relatos en la sección "Aventuras en verso" Página nº 21

Pinchar sobre el título para acceder a la revista: 

Disfrases


 “Los años pasan, voy a llegar tarde”
Alejandra Pizarnik

Hay gente que  mira con los ojos llenos de objetos que no entiendo,  sus miradas parecen pájaros disfrazados de decepción. Saben cómo mirar, cómo acabar con el duro borde que  separa el  bien del mal.  Saben encontrar el misterio de mi rostro y tocar ahí, donde más duele. Saben que dejo caer mi cabeza contra el suelo de lo inesperado, que el vértigo me da miedo  y que sus bocas son pozos gigantes que absorben ese tiempo que acelera mis pasos ayudándome a  huir, por qué no sé, lo que sucederá a continuación. Lo único que sé, es que he salido de los brazos de la muerte y ahora, me siento distinta: aprendí a escuchar la música en el silencio, a reconocer los ojos de un poeta, a ver los míos en el espejo, a  detener los años, a no llegar tarde y a llevar los recuerdos en el bolsillo. También aprendí,  que ese deseo atento de la palabra tiene que luchar para ser escuchado, cuando grito: ¡Estoy bien, vivo! y que al final… siempre cae la lágrima que hace justicia.


Graciela Giráldez – Diciembre 2014

lunes, 10 de julio de 2017

Revista Brotes Digital Nº 37 - El Suceder de las cosas

Aquí comparto otra tirada de la revista brotes digital donde han publicado otro de mis relatos en la sección "Aventuras en verso" Página nº 20 

Pinchar sobre el título para acceder a la revista: 

El suceder de las cosas  



Unos ojos cambiaron el sentido de mi sufrimiento y empezaron a suceder cosas en mi cuerpo. El primer cambio fue la voz. Se fue el chillido de la infancia y la agudeza que tenía mi voz en la juventud emanó hacia un nuevo centro. Ahora es grave, parece que saliera de debajo de mi garganta. He de acostumbrarme a su nuevo sonido, a su nuevo eco, que sólo repite lo que no quiero escuchar. Le siguieron las manos. Que cuando se dieron cuenta estaban vacías y huecas; acariciándose la una a la otra y escribiendo, lo que  no quiero leer. Luego siguieron los pies. Que no supieron detenerse y llegaron a tocar los objetos que la soledad deja morar  en un tiempo que no se puede ver, pero sí sentir.
También cambiaron mis sentidos y también, sucedieron cosas. El mundo se despobló en el umbral de mis labios y me abandoné en el peligro de no decir nada. Insistí en la búsqueda del significado del miedo, cuando el perfume de esos ojos me hacía soñar cosas, desconocidas para mi alma. Y lentamente comprendí,  que lo que hoy muere ante mis ojos también va cambiando de forma, como mi vida, que antes estaba llena de visiones y figuras y hoy sólo tiene temores y deseos no cumplidos. 
Así, fueron sucediendo las cosas, me volví más vieja y no sé cuando paso. El recuerdo me volvió más vulnerable y esos ojos me roncaron la voz. Yo sé que es imposible la eternidad y se acerca despacio ese tiempo de la madurez, de la soledad, como cuando me acerco al espejo para ver mi rostro sucedido por el tiempo.
Esos ojos, dueños de la ausencia se multiplican en la noche,  mientras me pierdo en la oscuridad del suceder de las cosas.
Graciela Giráldez – Marzo de 2015

Junio mes de vacaciones familia y amigos de Buenos Aires

Algunas fotos del viaje









viernes, 28 de abril de 2017

El laberinto y los cuerpos


I
Silabeo del caer, del estar suspendido en el aire,
de la voz que narra el germinar de la vida.
Las manos chispeantes que pueblan el alma del artista
afloran a la inmensa blancura del enredo
donde la tristeza es polvo de algo que esta quieto.

  
II
Ahondar el sentimiento
al suspender la vida  en el laberinto, 
en esa  línea de la palabra donde las horas y la noche
se conjugan en serenos parpados.

El silencio vaga en el límite del grito y los viejos libros
mientras;  el artista encadena el pincel a su mano.
Abre a la mujer en su frondoso valle
-pero todavía es temprano-,
el aire no se quiebra en  las calles
cuando la música, el fuego y el dulce reino de las caricias
cabalgan dejando su huella en un  lienzo que aún pregunta.

La hora se quiebra, el aire trae  el retoque final 
como palabras salidas del verbo
y todo vuelve a la normalidad

cuando el sol desgarra a la nube de la noche.

Graciela Giráldez, 2014. Colección Por Amor al Arte de la ALP.

El laberinto y los cuerpos

lunes, 24 de abril de 2017

Semejanza


A mi padre



Cuando arda la razón en la frontera,
masticaré la hierba para callar las palabras
y seré esa sombra ahuecada que adopta mi ternura
en ese instante que el aire pierde su equilibro.
Seré el camino que  flota  en el azul que te cobija
y mis lágrimas, dolor de tus ojos
se  propagaran sobre la tumba,
mientras el pecho abriga la resonancia de tu voz.
Seré esa división del alma que se refleja en tu cielo
donde una flor duerme en el tiempo.
Seré ese segundo que oculta la media noche 
y desde lo alto
sellaré ese ángulo de nuestra semejanza,
donde los pájaros duermen y se vuelven invisibles.
Y allí,
en lo alto,
quedarán inmóvil para siempre  tus parpados en mi mirada,
que aprendió a volar con tus alas
que jamás dijeron no,
ni nunca

frente a mi futuro.

Publicada en el año 2014, conjuntamente con la ALP. 
En la colección "Locus amoenus"

Semejanza

Revista Brotes Digital Nº 36

Aquí comparto otra tirada de la revista brotes digital donde han publicado otro de mis relatos en la sección "Aventuras en verso" Página nº 20 

Pinchar sobre el título para acceder a la revista: 

Las manías de doña María  

martes, 21 de marzo de 2017

El yo poético y la voz del narrador


El poeta suele hablar en primera persona cuando crea el poema, es decir, en un yo poético. Recuerda siempre que, un poema se construye desde los silencios, de la distribución de las palabras en el papel, la medida, la sonoridad de las palabras y la relación de los significados de cada palabra y dicha construcción en el universo del poeta, la expresión de su sentimiento, la mirada que tiene del mundo, etc.
Existen tres niveles de comunicación en un poema:
Una interna, establecida por los personajes.
Una externa, entre el autor y el lector reales.
Una comunicación que media entre los dos anteriores que son el autor y el lector implícito.
El yo aparece en el poema. Esta primera persona puede identificarse con el autor real, esto es la primera persona propia. Después está la primera persona ajena, este yo no puede identificarse con un autor real, es una voz ficticia tanto en el título como en el texto. Luego está la primera persona generalizada,  es cuando aparece un “nosotros” que es el ser humano, es un “yo” portavoz.
El yo en segunda persona:  
1º Determinada o propia: El poeta se dirige a alguien que podemos identificar y que es capaz de recibir la comunicación que se dirige.
2º Imposible o impropia. El poeta se dirige a alguien que no puede recibir el mensaje.
3º Auto comunicación: es el tú que es un yo, el poeta se dirige a sí mismo.
4º Generalizada: es una segunda persona plural. Aquí hay dos posibilidades, el poeta se dirige a un interlocutor universal o se dirige a un vosotros determinado.
El yo como tercera persona: Estos son poemas donde no hay un emisor ni destinatario y puede que no aparezca la visión del poeta.
Esto sería en poesía. En narrativa también existen distintas voces y se pueden dividir en dos grandes grupos.
1 - Narradores internos: Forman parte del relato, es la primera persona del singular (yo). El narrador es el que cuenta la historia. Pueden saberlo todo, puede ser el protagonista como un personaje secundario, en cualquier caso hay que tener claro que narrador usamos al empezar la historia.
            Protagonista: Narra él. Ocupa un lugar central en la narración. Cuenta la historia en primera persona y el lector conoce todo sobre él. No puede penetrar en la mete de otro personaje. No puede estar en dos sitios al mismo tiempo (siempre que sea humano, cambia si es un ángel o un marciano). Se identifica con el lector. Se hace cómplice con el lector.
            Secundario: Este personaje es el segundo en importancia en el relato sin apenas papel de acción, cuenta la historia de otro y tiene que ser importante para él: Es un narrador en primera persona, pero no es protagonista. Salvo casos excepcionales no puede conocer los pensamientos del protagonista ni penetrar en la mente de ningún otro personaje. La diferencia con el protagonista sabe menos de los hechos y casi todo de oídas y muchas veces se ve obligado a interpretar y suponer cosas. Hay que definirlo y conocerlo bien, su voz será el filtro entre lo ocurrido y el lector.
2 - Narradores externos: Es la tercera persona (él, ella, ellos). Cuentan la historia pero desde afuera de la acción. Se sitúan fuera de la historia. Narran en tercera persona. No aparecen en la misma y no forman parte de ella. Los podemos clasificar según la información que poseen.
            Omnisciente: Utiliza la tercera persona para contar la historia. Reproduce los pensamientos y sentimientos de cualquier personaje. Puede interpretar para el lector la apariencia de los personajes. Puede estar en todas partes. Sabe cosas que los personajes ignoran. Puede hacer reflexiones, opinar y juzgar. PERO HAY QUE TENER CUIDADO CON: Que el narrador disfrace o deforme información vital para que la trama decaiga. No caer en la manipulación de los personajes por parte del autor, que los fuerza para que estén al servicio de la historia. No exagerar hasta el ridículo la omnisciencia o la omnipresencia y colocarse por encima de las facultades humanas de los lectores, puede restarle credibilidad a la historia.
            Omnisciente sobre un solo personaje: Lo sabe todo generalmente sobre el protagonista hasta sus pensamientos en el género del relato, es el narrador que puede acceder solo a la mente del personaje pero no a la del resto, no se conoce el poder de juzgarlos es la forma del narrador omnisciente más usada.
            El observador externo que es el narrador cámara: que no puede leer los pensamientos de los personajes.
            El narrador editor: Se convierte en editor y hace público el papel que le han confiado, juzga, opina sobre la historia que ha hallado. La mayor dificultad que hay y diferencia del narrador al narrador editor es la voz de manera que tanto el lenguaje como el estilo tienen que ser diferentes.
Bueno hasta aquí este post, el tema da para mucho más pero no quiero aburrir, así que hasta la próxima entrada.

SUERTE EN ESTA AVENTURA. BUCEA EN TU UNIVERSO Y POR SOBRE TODO CONFÍA EN TI Y ESCRIBE.

jueves, 23 de febrero de 2017

Unos consejos


Quería compartir con vosotros unos consejos que hace años encontré  navegando por internet. No recuerdo la página pero si alguien la sabe que me lo diga por los mensajes que así le agrego el enlace. Espero que les sean útiles. 

A la hora de escribir un texto de creación literaria, trata de seguir estos 11 consejos:

1º Antes de ponerte a escribir, planifica mínimamente tu relato: Piensa antes cuál es la historia que vas a contar, en líneas generales: los personajes principales y los sucesos más importantes. Puede que incluso tú ya sepas el final antes de escribir la primera frase: eso no es malo.

2º Una vez que empieces a escribir, no te pares: Mantén la mano en movimiento. Escribe y escribe contando la historia con detalles (irán apareciendo a medida que escribas). Mientras escribas, no te preocupes de la puntuación, ni la ortografía ni la sintaxis. Eso lo tienes que corregir al final, cuando ya hayas terminado tu relato, no mientras lo escribes.

3º Mantén de principio a fin el mismo punto de vista del narrador : No saltes de la primera a la tercera persona, y viceversa, en mitad de la historia. (Por ejemplo: Andrés bajó las escaleras, salió a la calle y compró el periódico; lo hojeé y busqué hasta encontrar el número premiado en el cupón de la ONCE. Era el mío ...) ¿No ves el fallo? Tienes que ser capaz de mantener un mismo narrador de principio a fin de tu relato.

4º No cambies los tiempos verbales: Si pasas del pasado al presente sin darte cuenta de ello, cometes un error. Al igual que en el caso anterior, el salto al presente en un momento de máxima acción debe ser evitado: Entré en el banco y me crucé con Julián. Me reconoció en seguida. Salgo corriendo, cruzo la calle y me escondo en un portal ...

5º No utilices un lenguaje telegráfico: Describe el espacio, las conversaciones, los gestos y las acciones con una cierta lógica y extensión. No seas perezoso. La idea está clara en tu cerebro, así que pon todos los detalles que puedas.

6º Evita en lo posible el abuso de onomatopeyas y puntos suspensivos: Esto no es un cómic. En el lenguaje oral y coloquial tienen un uso fundamental y ayudan a la comunicación, pero en los textos escritos las onomatopeyas deben ser descritas a través de sus efectos. En vez de escribir: “Esther se cayó de la silla. ¡Crash! ¡Ay!”; es mejor hacer una descripción: “La silla crujió y se rompió haciendo un ruido seco. Esther cayó al suelo, se golpeó en la frente y dio un grito de dolor” .

7º Usa adjetivos y adverbios con moderación: a partir de una falsa idea de que lo literario es lo recargado, barroco y rebuscado, se tiende a tratar de imitar con un lenguaje que suena a “literario” a los grandes autores. Evita también, siempre que sea posible, la anteposición de adjetivos a los sustantivos. Si yo digo: “la blanca, esponjosa y blanda nieve caía mansamente sobre el tejado”, estoy desperdiciando palabras, porque la nieve, ya de por sí, no tiene más remedio que ser blanca, esponjosa, blanda y caer mansamente.

8º Escribe con palabras sencillas: Para contar bien una historia no es preciso acudir a palabras inusuales ni altisonantes, sino a la naturalidad, vivacidad y continuidad de las escenas. Si describes a un niño en la playa que dice: “Oh, papá. ¿Has observado qué bello es ese crustáceo que yace bajo los rayos del sol?” , nadie se lo cree, porque nadie habla así. Pregúntate: ¿Hablan los personajes de la vida real como les haces hablar tú a tus personajes dentro del texto?

9º Usa sustantivos concretos: No se trata de hacer tesis filosóficas sobre la soledad, la guerra o el amor, sino de contar historias imaginadas, pero concretas, empezando por los nombres propios de los personajes, locales, calles y ciudades. En lugar de árbol, escribe pino, fresno o acacia; en vez de coche, escribe Peugeot 205 rojo; no escribas un pueblo, sino Tordesillas; no un niño, sino Carlitos; no una flor, sino una rosa blanca; no una tienda , sino Electrodomésticos Bezoya.

10º Haz que tu historia tenga detalles y movimiento: Un cuento casi siempre debe contar “algo” (una historia, un conflicto, una escena, un suceso). Haz que ocurran “cosas” (no necesariamente tragedias), y que tus personajes se muevan y hagan gestos. Describe usando todos los sentidos (vista, oído, olfato...). En los detalles pequeños, visuales y tangibles está muchas veces la magia de una escena bien descrita que atrapa a los lectores.


11º Revísalo todo cuando termines: Corrige, modifica, tacha lo innecesario, añade detalles y unifica el texto. Ahora sí.